La pérdida de bosques y selvas tiene lugar debido a las actividades mencionadas anteriormente pero éstas, a su vez, son influenciadas desde áreas remotas por aspectos sociales, económicos y políticos conocidos como “causas subyacentes”.
1. Impactos por la presión poblacional
A menudo se culpa al aumento de la población de la deforestación. Sin embargo, este aumento es responsable si está aunado a otros factores como escasas oportunidades económicas, sistemas agrícolas no sustentables, acceso a madera y a otros mercados. Los programas de reubicación de gente (migración forzada) han tenido un impacto muy alto en la pérdida de ecosistemas forestales. Un ejemplo se puede constatar en la reubicación de gente en la región de Balancan-Tenosique, en Tabasco, o en Uxpanapa, Veracruz.
2. Vínculos con la pobreza
En áreas con alta marginación, las poblaciones rurales optan por soluciones a corto plazo, como la transformación de los bosques y selvas en zonas de agricultura y/o ganadería. Esto refuerza el círculo de pobreza, ya que las áreas convertidas no son apropiadas para estas actividades, requieren de altos insumos y tienen bajos rendimientos.
3. Tenencia de la tierra
En muchos países, la propiedad se demuestra mediante el desmonte de selvas y bosques; por otro lado, las leyes crean incentivos para deforestar y para que la tierra no esté “ociosa”. Sin embargo, las tierras “ociosas” proporcionan hábitat para flora y fauna y generan bienes y servicios ambientales que no valoramos (oxígeno, suelo, agua, productos del bosque).
4. Incentivos perversos de políticas económicas
Los subsidios gubernamentales para la agricultura y la ganadería y otras actividades tienen como consecuencia la desvaloración de los recursos forestales y fomentan la deforestación.
5. Expansión de agricultura comercial de exportación
Presiones nacionales e internacionales fomentan incentivos para desarrollar agricultura con plantaciones forestales y sus respectivas cosechas de exportación como plátano, palma de aceite, café y chile en países en desarrollo. En México las exportaciones agrícolas más importantes son las frutales (mango, aguacate y papaya), las hortifrutícolas (fresa, melón y pepino) y las hortícolas (brócoli y calabaza). Por ejemplo, en los últimos años el aumento en la producción de aguacate para exportación ha modificado el paisaje michocano y ahora es común observar huertas de aguacate. De igual forma, las selvas secas de Oaxaca están siendo transformadas en campos de cultivo para tequila y mezcal.
6. Falta de gobernanza y de buenas políticas de conservación
Gran parte de la deforestación sucede ilegalmente, auxiliada por prácticas corruptas y por falta de capacidad de instituciones gubernamentales y sociales.